Síndrome de Dumping

Bajo condiciones fisiológicas normales, el estómago y el píloro (la abertura del estómago hacia el intestino delgado), controlan la rapidez con que el contenido gástrico sale del estómago.

El estómago, el páncreas y el hígado funcionan juntos para preparar los nutrientes antes de que alcancen el intestino delgado para ser absorbidos. El estómago sirve como un depósito que retiene y libera el alimento de forma controlada, evitando afluencias grandes repentinas de azúcar y evitar el “síndrome de dumping”.

El síndrome de dumping se divide generalmente en dos fases: tempranas y tardía. Las dos fases tienen causas psicológicas diferentes.  

El vaciado gástrico rápido, o el síndrome de dumping temprano, sucede cuando el extremo inferior del intestino delgado (yeyuno) se llena demasiado rápido de alimento. Después del síndrome de dumping, los pacientes pueden desarrollar hinchazón abdominal, dolor, vomito, y síntomas vasomotores (mareo, sudor, incremento en el ritmo cardíaco). Finalmente, algunos pacientes desarrollan diarrea. El síndrome de vaciamiento temprano se debe al vaciado gástrico rápido causando distención abdominal y de fluidos de la sangre al intestino para diluir el contenido intestinal. Estos síntomas ocurren generalmente de 30 a 60 minutos después de comer y conforman la etapa temprana del síndrome.

El síndrome de vaciamiento tardío tiene que ver con el nivel de azúcar en la sangre. El intestino delgado es muy eficaz en absorber el azúcar, de modo que la absorción rápida de una cantidad relativamente pequeña de azúcar pueda causar que el nivel de glucosa en la sangre suba rápidamente. El páncreas responde a este desafío de la glucosa aumentando la salida de insulina. Desafortunadamente, la cantidad de azúcar que comenzó el ciclo en un principio es tan pequeña que no sustenta el aumento de glucosa en la sangre, por lo que tiende a decaer aproximadamente al mismo tiempo que la insulina se eleva. La combinación de estos factores producen hipoglucemia (azúcar baja en la sangre) y provocan que se sienta débil, soñoliento y profundamente fatigado.

Restringir carbohidratos simples (arroz, pastas, papas y otros alimentos azucarados), comer más proteína y no beber líquidos durante mientras come, evitar los alimentos muy calientes o muy fríos, reposar después de cada comida sin estar en posición totalmente horizontal, evitar el estres, todos estos consejos pueden reducir el síndrome de dumping.

Si ve que siguiendo toda esta serie de recomendaciones, el sindrome de dumping no mejora, consulte a su especialista para que valore darle medicación para mejorar esos síntomas (acarbosa, octreotide).